Hola amigos, seguimos con la historia de Tetris. En este segundo volumen veremos como la Madre Rusia pilla un cabreo de tres pares de narices porque le están vacilando con el tema de las licencias y de la propiedad intelectual. Nos habíamos quedado en que Robert Stein creía que tenía los derechos del juego, aunque la realidad era que Pazithnov lo tenía que consultar primero con el centro.

¿Un malentendido?¿Seguro?

Hay un detalle que convierte a Stein en una persona muy sospechosa: nunca hizo el pago de las diez mil libras que ofreció por la licencia. Si realmente él entendió que el trato estaba hecho, debería haber pagado, pero no lo hizo. Nunca lo hizo. Sin embargo, sí que empezó a enseñar el juego a sus clientes para revender los derechos del juego. Sí, sin tenerlos. Y sí, probablemente siendo consciente de ello.

Uno de esos clientes era una empresa llamada Andromeda Software, filial de Mirrorsoft (no confundir con Microsoft). Era la empresa de Robert Maxwell, una de las personas más ricas del planeta. Robert Maxwell tenía un auténtico imperio en sus manos: periódicos, editoriales, tenía incluso equipos de fútbol de la Premier League. Era, en definitiva, un hombre poderoso y con mucho dinero. También era miembro del parlamento inglés, por lo que además de poder, tenía contactos, incluyendo contactos en el gobierno ruso. Esta buena relación con el gobierno ruso es la que más adelante desencadenará un conflicto diplomático considerable.

Fue Kevin Maxwell, hijo de Robert Maxwell, el que decidió comprarle la licencia de Tetris a Robert Stein para EEUU y Europa, que son los territorios donde operaba la empresa.

Robert Maxwell

Robert Maxwell

El tetris de Mirrorsoft

Mirrorsoft se puso manos a la obra y creó su versión de Tetris para ordenadores. Esta versión incluía música por primera vez, aunque no era la melodía que más tarde se hizo famosa (esa fue la de la versión de Game Boy). Para venderlo, trazaron una estrategia de marketing bastante curiosa: lo envolvieron todo de estética rusa. Así aparecieron por primera vez elementos como imágenes de la plaza roja de Moscú o la letra rusa Я en el nombre (resultando así: TETЯIS).

Para el escenario político de la época se podía considerar casi una provocación, pero lo cierto es que logró llamar la atención: Tetris llenaba portadas, editoriales y artículos en la prensa. Era el primer videojuego que no le resultaba infantil o juvenil a la sociedad.

Como era de esperar, el juego empieza a cosechar fantásticas críticas de público y prensa. Todo eran alabanzas y además se vendía muy, pero que muy bien.

portada tetris

portada del Tetris de Mirrorsoft

La versión para MSX del Tetris de Mirrorsoft

La versión para MSX del Tetris de Mirrorsoft.

Los rusos se empiezan a mosquear

Inevitablemente, llega a oídos de la madre Rusia que los americanos están vendiendo un juego ruso. Era una ofensa, una metafórica batalla entre el comunismo y la avaricia del capitalismo. Inmediatamente crean una comisión de investigación, liderada por Nicolai Velikov. Lo primero que hizo Velikov es ir a hablar con el origen de todo: Pazithnov.

A Pazithnov se le ponen los huevos de corbata con la visita del comisionado ruso, y es que si le acusaban de vender por su cuenta la licencia, podía acabar en la cárcel, o quién sabe si algo peor. Afortunadamente, contaba con el apoyo del centro, por lo que el bueno de Pazithnov se libró.

La licencia se extiende…y el marrón también

En Moscú seguían con su investigación, pero mientras tanto, en EEUU, Tetris seguía su curso de éxito total, aunque totalmente ajeno al cabreo de los rusos. No tardaron en aparecer, cual aves rapaces, más interesados en explotar la franquicia. El primero de los interesados era Atari. En aquella época, Atari dominaba completamente el mercado de las videoconsolas caseras en EEUU. Tetris de momento sólo había aparecido para ordenadores, así que vieron la oportunidad de pegar un pelotazo en el mercado de las videoconsolas. Ajenos al mosqueo de los rusos, y sin demasiados problemas, llegaron rápidamente a un acuerdo con Mirrorsoft, quien cedió la licencia para desarrollar Tetris para videoconsolas.

Se añade así un eslabón a la cadena de empresas que creían tener la licencia de Tetris, pero en realidad no, ya que el vendedor original no la tenía.

Éramos pocos…y parió la abuela.

Casi al mismo tiempo aparece en escena Henk Rogers, un empresario americano interesado en llevar Tetris al país del sol naciente. Como ni Atari ni Mirrorsoft están interesados en Japón, llegan a un acuerdo y le ceden la licencia a Henk Rogers para ese país. Y así se añade el tercer y último eslabón en la cadena.

Rogers se fue directamente al mayor fabricante de videoconsolas y de videojuegos de Japón: Nintendo. En aquella época Nintendo dominaba más del 90% del mercado gracias a su Famicom; tenía casi un monopolio. A Nintendo le interesó y compró la licencia. Rápidamente se convirtieron en el mayor fabricante de Tetris, vendiendo millones de juegos en Japón.

Podríamos decir que para Nintendo, esta primera versión de Tetris para Famicom fue un experimento, puesto que su plan era más ambicioso: sacar el Tetris junto a su futura consola portátil, la archiconocida Game Boy. Pero tenian un problema, el juego de Game Boy tenía que ser mundial, y ellos sólo tenían la licencia para Japón, así que se ponen de nuevo en contacto con quien les vendió la licencia, Henk Rogers. Rogers, a su vez, se pone en contacto con la fuente original de las licencias, ¿recordáis quién? Stein, el tipo que habló con Pazhitnov. Pero se empiezan a torcer la cosas para todos.

Se empieza a destapar el pastel

Stein le dice a Rogers que negociará con los rusos la ampliación de la licencia. Pasan los días, pasan las semanas, y Rogers no recibía más que largas. “Ten paciencia, los rusos son así”, “yo sé cómo se hacen las cosas con los rusos”, etcétera. Pero Rogers ya no tiene más paciencia y decide coger un vuelo a Moscú, con la intención de resolver la situación él mismo. Con una mano delante y otra detrás, sin saber lo que se iba a encontrar y sin avisar a nadie.

Lo que Rogers no sabía era que Stein nunca había hecho el pago inicial a los rusos, que éstos estaban mosqueadísimos y que por eso no avanzaban las negociaciones. Stein, para intentar desbloquear la situación, pide cita con el comisionado ruso que estaba investigando la situación (Velikov) y se marcha hacia Moscú, en las mismas fechas que Rogers.

Mientras tanto, el multimillonario Kevin Maxwell, de Mirrorsoft, también estaba recibiendo largas de Stein para ampliar la licencia de Tetris, y como si su mente y la de Rogers se hubieran sincronizado telepáticamente, decide volar a Moscú… ¡En las mismas fechas que Stein y que Rogers! Eso sí, Maxwell pidió cita anticipada con Velikov, gracias a los contactos con el gobierno ruso que tenía su padre.

Stein, Rogers y Maxwell, en una carambola histórica, estaban volando hacia Moscú prácticamente al mismo tiempo. De los tres, el único que era consciente del problema era Stein. Los otros dos, Rogers (representante de Nintendo) y Maxwell (Mirrorsoft), no eran conscientes de que sus empresas (o la empresa que representaban) estaban vendiendo el juego ilegalmente. Prácticamente estaban viajando a 700 km/h a entregarse a la justicia rusa.

Cuando Velikov se enteró de que tenía estas tres jugosas reuniones, se empezó a frotar las manos. Se les iba a caer el pelo…pero eso lo veremos en la tercera (y última) parte.

 

Fuentes:

LODE 5×36

http://www.theguardian.com/culture/2014/jun/02/how-we-made-tetris

http://www.atarihq.com/tsr/special/tetrishist.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Tetromin%C3%B3

https://es.wikipedia.org/wiki/Aleks%C3%A9i_P%C3%A1zhitnov

http://vadim.oversigma.com/Tetris.htm

http://tetris.wikia.com/wiki/History